miércoles, 18 de julio de 2012

Estar en un punto kafkiano

Kafka decía que existía un punto del cual no había retorno, y que ese era al que había que llegar. Pues estoy ahí. Y es horrible. Sin embargo me gusta pensar que el karma existe y que esto es un reacomodo de muchas cosas, y que todo va a estar bien. Esta corrosiva soledad tendrá que servir para crecer, quien no crece se repite, y no vive.
Por más que sienta miedo de lo que puede hacer el odio de las personas y los miedos de otras, por más palabras que prefiero no decir aunque tenga derecho, nunca he tenido más esperanzas. Tengo esperanzas de mi capacidad de querer y tengo esperanzas en mi necesidad de quererme.
Me encantaría hacerme cargo de la vida de todos los que quiero, de su inmadurez, tristeza, desengaño, inseguridad... pero quien mucho abaca poco aprieta y ya tengo bastante conmigo. Cada quien que crea lo que quiera creer. Cada quién escuche lo que quiera escuchar.
Eso no más.
Yo una vez quise a alguien. Una vez confié en alguien.
No tomaré metonimias, no voy a juzgar a todos por el dolor que me causan ciertas personas. Me dedicaré a romper moldes literales y figurados.

1 comentario:

Crowally dijo...

(No sé si vosear o ustedear, así que va, a como salga)

Vos no tenés idea del nivel en el que me identifico con estas líneas.

Yo tengo rato de pensar precisamente en ese punto de Kafka, y hace poco reconocí que, para bien o para mal, me encuentro en él. Es algo que turba mi pensamiento desde hace varias semanas...

Por otro lado, todos hemos confiado en alguien alguna vez en mayor o menor grado, y todos como humanos que somos diay, tendemos a fallar. Yo he fallado incontables veces, al igual que me han fallado.

Pero me queda una duda... ¿Qué es eso de "tengo esperanzas de mi capacidad de querer"? ¿"Querer" qué? ¿Algo? ¿A alguien? Da igual, uno siempre está en busca de algo, como Oliveira.

Quiero una conversación y un café, honestamente...

 

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