sábado, 20 de marzo de 2010

Avinetoj



Había una persona cuya vida fue a ratos breve, a ratos larga,a ratos rápida, a ratos llena de sobresaltos o acelerada o lenta. Solía decirme que viviera a mi propio ritmo por que si corría mucho iba a dejar a mi alma botada y no iba a crecer, y peor aún existía la posibilidad de tener que detenerme para que esta me alcanzara, y que a como decía "Mafalda" se convertía en eso de que "lo urgente no deja tiempo para lo importante" Hace siete años está persona ya no está, pero confieso que aún la lloro en sueños y en buses.

Hoyentendíqueeshoradedejardeirtanrápido y s e g u í r l e n t o p a r a q u e v a l g a l a p e n a

viernes, 19 de marzo de 2010

Enlaces

Links, enlaces pues, la vida se componente de ellos, estas wwwcosas wwwno wwwson wwwmás wwwque wwwel wwwreflejo wwwde alguna realidad, es algo así como que todo lo que hacemos nos pasa, decimos y nos dicen tiene su fundamento en miles de relaciones y situación, de entradas a páginas secundarias a otros elementos de cierto "cososféra". Algunos de estos enlaces son claros, grandes una especie de vinculo llamativo que nos pide a gritos ser presionado. Otros en cambio son difusos, lo que se llamarían casualidades pero lo casual no es más que la cobardía y la ceguera de alguna búsqueda o fantasma.

Algunas cosas son obvias, algún objeto no encontrado, alguna cólera producida por miedos, por perder a los esenciales, algún viaje en buses tardíos, no querer darle campo a la señora gorda en el bus. Ponerse a llorar por todo y nada a la vez y echar a perder el dibujo, terminar con un ipod escuchando música de chancletas de cuero que tanto me recuerdo a ese todo/nada que me hace llorar. Tengo en pelo hecho un desastre me veo al espejo y con los lentes me encuentro un parecido a mi madre. El papel es lo mejor que me ha pasado en días, en años la verdad, debería decir que todo está bien, que seguirá bien.

Algunas cosas no son tan obvias, un objeto no encontrado, algún miedo producido por cóleras, por perderse de los esenciales, viajes en algunos buses solamente imaginados, no tener campo ni bus para darle campo a señoras gordas. Ponerse a llorar por todo y todo a la vez y ver dibujos echados a perder, terminar con una compu oyendo músicas de presentes que me aterran y me recuerdan a ese todo/todo que me hace llorar, que un el país más rico y en el más pobre de América Latina se viva lo mismo, pero diferente, como si uno fuera el retroceso del otro, y me veo en el espejo tal cual me veo en otro momento y me parezco a mi misma, y me aterra.

Algunas cosas están a medio camino, abrir una caja de madera pesada, mal teñida, encontrar cosas de un pasado que se odia, comparar el papelito con el del 2007 y notar que todo es un retroceso que hay días que deberían tener un retroceso, días de conciertos, con músicas que oía en otros momentos y que aún hacen llorar. Darme cuenta que todo es miedo a ese home page que conforma una vida en determinado momento. Ser un cobarde, darse cuenta...

Algunas están más aún a medio camino, como que la descabellada frase de que "esa inseguridad era solo una percepción" algún día, en algún momento tendría sentido para alguien, alguien que talvez dudoso, aterrado o talvez solo cansado.

martes, 9 de marzo de 2010

Rayuela otra vez

Rayuela es mi libro favorito. Un día se lo regalé a alguien. Como es mi libro favorito ese alguien era alguien particularmente especial.
Hoy lo tengo de vuelta, es igual pero diferente, tiene la misma portada, la misma edición de Andrés Amorós pero como alguien diría "patafísicamente es diferente". Hay presa, hay un bus que no apaga la luz y decido abrirlo, aparece esto:

Los perfumes, los himnos órficos, las algalias en primera y en segunda acepción... Aquí olés a sardónica. Aquí a crisoprasio. Aquí, esperá un poco, aquí es como perejil pero apenas, un pedacito perdido en una piel de gamuza. Aquí empezás a oler a vos misma. Qué raro, verdad, que una mujer no pueda olerse como la huele un hombre. Aquí exactamente. No te muevas, dejame. Olés a jalea real, a miel en un pote de tabaco, a algas aunque sea tópico decirlo. Hay tantas algas, la Maga olía a algas frescas, arrancadas al último vaivén del mar. A la ola misma. Ciertos días el olor a alga se mezclaba con una cadencia más espesa, entonces yo tenía que apelar a la perversidad -pero era una perversidad palatina, entendé, un lujo de bulgaróctono, de senescal rodeado de obediencia nocturna-, para acercar los labios a los suyos, tocar con la lengua esa ligera llama rosa que titilaba rodeada de sombra, y después, como hago ahora con vos, le iba apartando muy despacio los muslos, la tendía un poco de lado y la respiraba interminablemente, sintiendo cómo su mano, sin que yo se lo pidiera, empezaba a desgajarme de mí mismo como la llama empieza a arrancar sus topacios de un papel de diario arrugado. Entonces cesaban los perfumes, maravillosamente cesaban u todo era sabor, mordedura, jugos esenciales que corrían por la boca, la caída en esa sombra, the primeval darkness, el cubo de la rueda de los orígenes. Sí, en el instante de la animalidad más agachada, más cerca de la excreción y sus aparatos indescriptibles, ahí se dibujan las figuras iniciales y finales, ahí en la caverna viscosa de tus alivios cotidianos está temblando Aldebarán, saltan los genes y las constelaciones, todo se resume alfa y omega, coquille, cunt, concha, con, coño, milenio, Armagedón, terramicina, oh callate, no empecés allá arriba tus apariencias despreciables, tus fáciles espejos. Qué silencio tu piel, qué abismos donde ruedan dados de esmeralda, cínifes y fénices y cráteres...


-Palabra de Él (Julio Cortázar)
Cápitulo 144, Rayuela
 

Template by Best Web Hosting