miércoles, 9 de diciembre de 2009

Sobre la moda



La primera de mis lecturas de vacaciones debió ser Ensayo sobre la ceguera de Saramago, por el simple hecho de que me leí Ensayo sobre la Lucidez, tengo el libro y Saramago me parece -un poco- menos "corriente" que Gabo. El caso es que justo antes de empezar con la lectura Saramaguense llegó a mis manitas un libro que leí parcialmente a inicio de clases en la UNA y que sin duda el tema era un must profesional para mí.
El libro al que me refiero es El vestido habla: consideraciones psico-sociológicas sobre la indumentaria de un sociologo, Nicola Squicciarino. Lo habíamos encontrado mientras rebuscabamos en el Erial entre revistas Vogue y Cosmopolitan viejas, en busca de algo lo suficientemente gracioso como para collagear un rato.
En fin, el libro está recomendado para todo aquel que le interese el tema, en parte por que estudió arte textil el parte por obsesiva con la ropa, siento que la moda no es un tema banal y digno de tomar a la ligera. Al contrario, es casi una pieza una "obra de arte"- con las complicadas connotaciones que eso pueda tener-, más aún es una obra de arte que nos ponemos encima, con la cual podemos interactuar con nuestro medio y nosotros mismos, es combinable, o sea el propio "usuario" debe re-inventar miles de veces ese producto "artístico" que porta.
"La moda es un conjunto de comportamientos de una época y entran en decadencia junto a ella; en un sentido más estricto, constituye la forma de vestirse, es decir, de mostrar y ocultar el propio cuerpo. Como "conciencia colectiva" la moda en su dialéctica de identificación y de diferenciación, ejerce una "presión" sobre la conciencia individual (también sobre las personas que la rechazan) y es, en gran medida, independiente de esta: si excluimos a los individuos, la moda permanece." (
Squicciarino, 1998:11)

"La moda aparece como testimonio del carácter "excentrico" del hombre (Plerssner), de su capacidad de decir no a la vida y a sus condicionamientos (Scheler), de su voluntad de poder (Nietzsche) que le induce a despreciar la utilidad en provecho del derroche y lo superfluo; por todo ello el vestido, más que proteger al cuerpo, alude a la relación cuerpo-espíritu y constituye su expresión. Si bien es cierto que el hombre hace al vestido, no es menos cierto que es el vestido el que hace al hombre."
(Squicciarino, 1998:13)


Foto: Elsa schiaparelli

2 comentarios:

julianastorga.com dijo...

¿dime qué andás puesto y te diré quién eres? ¿dime qué leés y te diré quién eres? arte, en cualquier manifestación revela más del espectador que del autor. En especial en cuanto a la elección de lo que se porta, en el caso de la moda, o de lo que se lee en el caso de la literatura. (soy filólogo, todo lo trato de conectar a libros, es tener un martillo y ver clavos por todo lado). (también soy computín, pero analogías con compus son muy geeky)

Hay una doble variable en cuanto a la moda, porque no es sólo una pieza de ropa, sino también el contexto, la combinación. El momento. La época. ¿Cada ítem de ropa que se ponga, en cada momento diferente dice una cosa diferente? sí, así como cada lectura del quijote es diferente, entre cada persona, en cada momento de vida de esa persona.

artes flexibles, se ve lo que se puede ver, porque quien lo ve es quien cambia, el arte es su forma de exteriorizar ese efímero momento que es el presente. (todo presente se percibe como algo pasado, pensar en el presente, implica desviar la atención a un momento ya pasado, pero infinitamente cercano). Pero me voy por la tangente. Moda es arte. Aunque la alta costura se exclusiva de por allá en la estratósfera social, el juego de la moda está para todos. aunque sean cuatro chuicas.

Mau Roverssi dijo...

Me recordó algunos de los dialogos de Meryl Streep en el Diablo viste de Prada

 

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