domingo, 13 de diciembre de 2009

Me hablaba de Virginia Wolf y sus amores


(Este libro se terminó
de imprimir en abril de 1994.
en Litografía Ingramex, S.A. DE C.V.
Centeno 162, Col. Granjas Esmeralda,
09810 México, D.F.
Se tiraron más ejemplares
más sobrantes para reposición)

Es la parte que nadie ve de los libros, por más que tenga una viñeta al lado, así tan art noveau o tan Alfons Mucha o tan kitsch. Y lo importante no es esa parte que nadie ve de la página ya no numerada 355. Lo importante está al otro lado y también tiene la viñeta modernista. Lo leo y releo a veces pensando en lo que dice, pensando en lo literofílico que se ve el Libro de Manuel con la cursiva de una pluma que no es de marca alemana. [Das ist eine Linie "██████████"]
Sin embargo hoy lo leo y pienso en lo que escribiré y más aún en dónde llegarán a terminar estos libros viejos, quién terminará leyéndolos, si sonreirá por burla o sonreirá por que le remueve los afectos o las soledades.
Lo digo por que recuerdo el libro Samuel Beckett, que llegó a mí por manos de manos y que cada cierto tiempo abro para ver esa primera página con la dedicatoria a Carmen y el saludo de Juana desde Tegucigalpa algún 6 de mayo del 1983. Otras veces, por otras razones, abro la última página para ese "Waldina mi amor, cuanto te extraño.-" El libro es raro, difícil, es el absurdo y a veces entre mis intentos frustrados de leer vuelvo a las dedicatorias y parar un segundo antes de volver al libro que me parece in-digerible.
Y eso pasa, solo eso. Lo que escriba, será leído. ¿por quién? ¿quién será que nos recuerde sin tener razones para ello? ¿Se preguntará como yo me preguntó por Juana, Carmen y Waldina?

Sonrió. Escribir es desafiar un rato a la muerte, es como que esto que hemos inventado quedará en la primera página de un par de libros sin importar lo que pase. Sonrió. Edición de Andrés Amorós, decimonovena edición. Sonrió. Estás.



miércoles, 9 de diciembre de 2009

Sobre la moda



La primera de mis lecturas de vacaciones debió ser Ensayo sobre la ceguera de Saramago, por el simple hecho de que me leí Ensayo sobre la Lucidez, tengo el libro y Saramago me parece -un poco- menos "corriente" que Gabo. El caso es que justo antes de empezar con la lectura Saramaguense llegó a mis manitas un libro que leí parcialmente a inicio de clases en la UNA y que sin duda el tema era un must profesional para mí.
El libro al que me refiero es El vestido habla: consideraciones psico-sociológicas sobre la indumentaria de un sociologo, Nicola Squicciarino. Lo habíamos encontrado mientras rebuscabamos en el Erial entre revistas Vogue y Cosmopolitan viejas, en busca de algo lo suficientemente gracioso como para collagear un rato.
En fin, el libro está recomendado para todo aquel que le interese el tema, en parte por que estudió arte textil el parte por obsesiva con la ropa, siento que la moda no es un tema banal y digno de tomar a la ligera. Al contrario, es casi una pieza una "obra de arte"- con las complicadas connotaciones que eso pueda tener-, más aún es una obra de arte que nos ponemos encima, con la cual podemos interactuar con nuestro medio y nosotros mismos, es combinable, o sea el propio "usuario" debe re-inventar miles de veces ese producto "artístico" que porta.
"La moda es un conjunto de comportamientos de una época y entran en decadencia junto a ella; en un sentido más estricto, constituye la forma de vestirse, es decir, de mostrar y ocultar el propio cuerpo. Como "conciencia colectiva" la moda en su dialéctica de identificación y de diferenciación, ejerce una "presión" sobre la conciencia individual (también sobre las personas que la rechazan) y es, en gran medida, independiente de esta: si excluimos a los individuos, la moda permanece." (
Squicciarino, 1998:11)

"La moda aparece como testimonio del carácter "excentrico" del hombre (Plerssner), de su capacidad de decir no a la vida y a sus condicionamientos (Scheler), de su voluntad de poder (Nietzsche) que le induce a despreciar la utilidad en provecho del derroche y lo superfluo; por todo ello el vestido, más que proteger al cuerpo, alude a la relación cuerpo-espíritu y constituye su expresión. Si bien es cierto que el hombre hace al vestido, no es menos cierto que es el vestido el que hace al hombre."
(Squicciarino, 1998:13)


Foto: Elsa schiaparelli

sábado, 5 de diciembre de 2009

C'est une ligne (Línea 1.2)

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C'est une ligne

 

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